Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

Entre los números fríos y la realidad

EL AUMENTO Y LA JUBILACION MINIMA

Uruguay / Montevideo / 2017 Banco de Previsión Social, BPS. Montevideo, 30/1072017. Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS

 

 

Nuevamente nos encontramos en ese momento del año cuando los titulares de la prensa se llenan de porcentajes, pero en la mesa de los jubilados y pensionistas lo que se cuentan son los pesos que faltan para llegar a fin de mes. El ajuste definitivo de 5.97% anunciado para este 2026, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se presenta como una noticia positiva, por estar por encima de la inflación, pero para nuestra Organización social y gremial el tema es mas profundo y sobre todo más humano.

El cambio sustancial de criterio para las jubilaciones mínimas: una victoria de las propuestas y las movilizaciones.

Lo que debemos remarcar con toda claridad es el cambio de rumbo respecto a la jubilación mínima. Durante el gobierno pasado, vivimos una situación que denunciamos sistemáticamente la de aquellos adelantos que se daban en julio para los sectores mas vulnerables y luego eran descontados   del aumento general de enero. Era como dijimos tantas veces “pan para hoy, hambre para mañana”.

Hoy la realidad es distinta el aumento del 2% adicional otorgado en julio de 2025 para las jubilaciones mínimas se mantiene firme y se acumula al ajuste general de este año. Esto significa que, por fin, se ha vuelto a la senda de que los aumentos a las mínimas sean reales y acumulativos, permitiendo una recuperación que, aunque todavía insuficiente para cubrir una canasta básica digna, marca una diferenciación ética y política con la administración anterior.

Números que no llenan la heladera.

Si bien el ajuste del 5.97% representa un incremento del 2,32% por encima del costo de vida, no podemos olvidar que partimos de niveles de ingreso muy sumergidos. Para los más de 140.000 jubilados, pensionistas, familias que perciben la mínima o un poco más, cada punto porcentual de aumento que ganemos es una batalla ganada por el medicamento o el pago de los servicios básicos.

Saludamos que se haya dejado atrás aquella nefasta práctica de “adelantos” que se descuentan, pero nuestra mirada sigue fija en el mostrador del almacén, la carnicería, el mercado, donde los precios a veces son inalcanzables.

Seguiremos con propuestas, con diálogos y movilizaciones, golpeando puertas con la frente en alto y con la voz bien firme, porque los jubilados y pensionistas somos los que hemos trabajado una vida, somos ciudadanos con derechos conquistados que vamos a defender siempre.