Dr. Italo Savio, Especialista en Geriatría y Gerontología y Gestión de Servicios de Salud. Ex Profesor Titular, Gdo.5 de la Unidad Académica de Geriatría y Gerontología de la Facultad de Medicina. UdelaR.
Un fenómeno complejo, multifactorial y de creciente dimensionado. Las personas mayores continúan siendo la población con mayor tasa de suicidio en Uruguay y entre ellos los hombres, los mayores de 80 años y especialmente los mayores de 85 años, en quienes se duplica la cifra respecto de otros grupos de edad (MSP, 2025). El riesgo de suicidio en este colectivo es cuatro veces mayor que en otras edades. Y sin embargo han recibido escasa atención en respuestas específicas. Persisten evidentes barreras económicas en el acceso a tratamientos sobre un factor de riesgo importante y tratable como la depresión. Por eso es relevante revisar las políticas y resultados en este campo y problema, con perspectiva de curso de vida, inclusiva de todas las edades, ya que las políticas públicas son expresión de cuanto y cómo se considera a las poblaciones vulnerables más afectadas en relación a un problema de salud de la población.
En este artículo haremos énfasis en los factores de protección y en factores de riesgo modificables.
| § Las enfermedades crónicas invalidantes (ej. cáncer, artrosis). § El dolor crónico. § La soledad no elegida y aislamiento social. § La depresión (muchas veces no diagnosticada y no tratada). § Pérdidas recientes (viudez, mudanzas, cambios negativos en condiciones de vida e ingresos). § Deterioro funcional (pérdida de autonomía y dependencia en actividades de la vida diaria). § El consumo problemático de sustancias (alcohol u otras). § Situaciones de abuso o maltrato (físico, psicológico, económico). |
- Los principales factores de riesgo son:
Son factores que incrementan el riesgo o probabilidad de suicidio, todos ellos reconocidos y basados en evidencia. Comentaremos algunos de ellos.
Si bien la prevención es responsabilidad de todos, en lo principal requiere de políticas públicas, de servicios de salud, de salud mental y sociales que integren en sus prácticas este problema, con perspectiva de curso de vida. Es importante facilitar el acceso a medios que reducen el riesgo, como la detección oportuna y el tratamiento de los problemas de salud mental, como establece la Convención Interamericana de Protección de los Derechos de las Personas Mayores, de la cual nuestro país es garante.
Las personas mayores representan el grupo más proclive a padecer depresión, uno de los trastornos afectivos más comunes durante el envejecimiento y un factor de riesgo mayor para suicidio. La presentación de los síntomas de la depresión es diferente o puede ser atípica , en comparación con los adultos más jóvenes y con frecuencia no se pesquisa, es sub diagnosticada y sub tratada. Además es un colectivo discriminado , no considerado en cuanto accesibilidad a tratamientos tanto farmacológicos como psicoterapia, especialmente por costos de tasas moderadoras (tickets) o porque sencillamente no son considerados en modalidades de atención en psicoterapia, como ya cuentan otros grupos de edades con el mismo problema. Existe un tema de equidad, que bien podría ser parte de una política pública activa de reducción de riesgo en esta población.
A su vez, los mitos y prejuicios sociales sobre la vejez ( «viejismo» ), pueden interferir con un diagnóstico oportuno e interpretación de situaciones. Entre estos mitos: «… las personas mayores suelen estar tristes y deprimidas, …les gusta la soledad… con frecuencia tienen problemas de memoria, perdió interés y dejó de hacer cosas porque envejeció…» Pueden ser síntomas depresivos y/o asociados a otros factores ya mencionados, con escasa consideración en guías clínicas o capacitación. Algunos factores son de potencial pero más lenta modificación , como el aislamiento social y más aún la precariedad económica y cambio brusco en ingresos, que también existe en este grupo etario, cuya solución excede el sector salud y dependen de otros efectores del Estado. La población en mayor riesgo incluye a los hombres mayores de 65 años, personas en soledad no elegida y aislamiento social (desconectados de amigos, circulo social y/o familiar), con antecedentes de depresión o depresión no tratada, adicción al alcohol u otras sustancias, adicciones en la familia, pérdida reciente (por ejemplo, fallecimiento de un ser querido).
- Los factores protectores del comportamiento suicida en la vejez son aquellos que reducen el riesgo:
| · Involucrarse e integrarse en actividades sociales, participar de espacios de encuentro en la comunidad. · Pertenecer a una sociedad con actitudes de respeto e inclusión hacia los mayores protege. · Participar de actividades que nos hagan sentir bien, disfrutar del tiempo libre. · Cuidar de nuestra salud , comentar y consultar en controles de salud si cursamos situaciones relacionadas con los factores de riesgo mencionados. · Mantenerse activo y realizar ejercicio físico . · Saber expresar a personas confiables aquellos pensamientos dolorosos, desagradables y molestos, incluyendo las ideas suicidas. No estás solo, busca ayuda. |
- Para el entorno socio familiar es importante estar atentos a los siguientes comportamientos:
- Desinterés por el autocuidado, bienestar personal, arreglo o la higiene.
- Cambios en los hábitos de sueño (insomnio o dormir en exceso) o pérdida de apetito.
- Retraimiento social y aislamiento de familiares o amigos o de actividades que antes disfrutaba.
- Expresiones de desesperanza e inutilidad (» soy una carga, no valgo para nada»).
- Preocupación excesiva por la muerte.
- Desprendimiento de pertenencias queridas o arreglo de asuntos sin motivos aparentes.
- Alteraciones del estado de ánimo (tristeza, ansiedad, llanto, irritabilidad).
Si piensa que una persona allegada podría estar en riesgo: busque un momento adecuado, donde exista privacidad para dialogar. Utilice preguntas abiertas y empáticas (ponerse en el lugar del otro): “ ¿Cómo te has estado sintiendo ?, ¿Qué es lo que más te preocupa ?». Sea comprensivo, manifieste interés , sin juzgar la situación. No minimice, nunca ignore sus comentarios o minimice su dolor. Es importante fomentar la red de apoyo , acompañarlos en sus rutinas, mantenerlos conectados con su familia, amigos y comunidad. Consulte en las líneas de apoyo.
Líneas de apoyo y ayuda disponibles las 24 horas: Línea de Prevención del Suicidio: 0800 0767 / *0767 ; Apoyo emocional: *1920 / 0800 1920; Línea de drogas: *1020 / 2309 1020; Línea de Violencia Doméstica: *4141 / 0800 4141

