Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

A un año de haber asumido esta nueva administración en BPS

Ariel Ferrari

Es un gusto estar retomando el contacto con ustedes, hablando de la Seguridad Social y el BPS.

A un año de haber cambiado la administración del BPS, poder hacer las primeras evaluaciones de cómo está transcurriendo nuestra gestión es una obligación y permite a cada uno de los ciudadanos conocer qué se está haciendo desde el gobierno del BPS.

Hablar de números a veces resulta tedioso, pero necesitamos conocer el impacto, la incidencia que tienen en nuestra economía como el Índice de precios al consumo (IPC), Índice Medio de Salario Nominal (IMSN), Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC)

Ya conocemos que el ajuste de las pasividades al 1 de enero es de 5.97%, como resultado del promedio de ajustes de los Consejos de Salarios  que por mandato constitucional se aplica a todas las jubilaciones y pensiones que brinda el BPS y los demás Institutos: cajas paraestatales y servicios de retiro policiales y militares

Ponemos énfasis en todas las pasividades, porque volvemos a recuperar en las jubilaciones mínimas que en julio percibieron el “adelanto” como era desde 2007  hasta el 2020, este no se les descuenta para aplicar el aumento de enero.

Por lo tanto, permitió que las jubilaciones mínimas aumentaran más que el conjunto de las pasividades, que aumentaron el 5,97 %, pues las mínimas ya habían aumentado un 2 %. ¿Sigue siendo insuficiente? ¡Y sí! Pero estas políticas permitirán que progresivamente los que tienen menores pasividades reciban un ajuste mayor haciendo una redistribución más justa, otorgando más a quien menos tiene

A esto habrá que anexarle en julio el 1 % que quedó pendiente de ese 3 % en julio 2025. Efectivamente, el decreto 189/2025  fijó, un 3 % a cobrar, un 2 % en julio de 2025 y el 1 % restante en julio de 2026, independientemente de la discusión que pueda haber sobre repetir un ajuste diferencial para todas las pasividades minimas.

El otro índice que hay que analizar es el IPC.   5,97 % es lo que crecieron las pasividades, ¿pero cuánto subieron los productos?, ¿cuál fue el Índice de Precios al Consumo? Este fue de un 3,65 %; por lo tanto hay una recuperación en la pasividad, ya que el porcentaje es mayor de acuerdo con los datos que informa el INE. Entonces, ¡bienvenidas estas políticas! Sostengamos en el tiempo las mismas. En la administración anterior finalizamos en marzo 2025 con igual capacidad de compra que en el 2019, pero durante 3 años cayeron las pasividades y el salario, no volviendo a recuperar lo perdido en ese período

Por otro lado, otro índice que es interesante analizar, es el de la Base de Prestaciones y Contribuciones, que fija las franjas para la recaudación tanto del IRPF como del IASS y además fija en 3,11 BPC (por ahora; en julio pasará a 3,14) el monto de las jubilaciones mínimas. También determina mínimos y topes para distintas prestaciones. Ejemplo: la prima por edad, cuyo tope para acceder a los 70 años a ese derecho, es de 3,7006 % BPC, o los topes de desempleo o subsidio por enfermedad, entre otras prestaciones.

El Poder Ejecutivo tiene la iniciativa que es privativa de él, de ajustar este índice entre IPC o IMSN, pudiendo anexar más menos hasta un 20% del valor que determine. Por eso, vincularlas a la inflación, vincularlas al IPC, nos parece correcto. Esto se ha hecho históricamente, salvo en el período pasado, pues en parte del período se aplicó el IMSN

¡Oh casualidad!, la inflación aumentaba más que el Índice Medio de Salarios, porque tanto los salarios como las pasividades venían cayendo y, por lo tanto, se sostenía lo que crecía la BPC, y era más fácil que los topes de IRPF o IASS aumentaran y se cambiara de franja; por ende, más personas pagaban este impuesto, o los topes para tener acceso a una prestación no acompañaban y se contenían.

Entonces, no solo son números fríos los que hay que ver, sino el impacto y la incidencia, como decíamos al principio, en nuestro presupuesto.

Creemos que estas políticas, por un lado el ajuste diferencial para los que menos tienen, y por otro hacer que la BPC acompañe la inflación, en este caso por primera vez es lo mejor. Que el Poder Ejecutivo además utilice, de acuerdo con el decreto que en el año 2004 determinó la creación de la BPC, aplicar inflación más un 20 % siendo el ajuste 4.68%, hace que suba un poco más que la inflación y que aquel que recibió salarios y no tuvo crecimiento se vea, por lo menos algo favorecido.    Sostener como en este primer año, el ajuste de las pasividades sobre la inflación, debe seguir siendo nuestro compromiso, haciendo que aquellos que viven de un ingreso fijo, como son los salarios y las jubilaciones, mejoren sus ingresos.

Con el deseo de que tengamos un año 2026 pleno de éxitos en vuestros objetivos, los saludo fraternalmente