El 25 de agosto se conmemora en nuestro País la Declaratoria de la Independencia. Esta fecha patria recuerda la histórica jornada del año 1825 en la que los representantes de la Provincia Oriental, reunidos en el Congreso de Florida frente a la Piedra Alta, proclamaron la independencia del Imperio del Brasil y de cualquier otro poder extranjero
La Declaratoria sentó las bases legales para la creación del actual Estado uruguayo, reafirmando el anhelo de emancipación de la Banda Oriental frente a cualquier dominación extranjera.
Durante aquella Asamblea, presidida por el sacerdote Juan Francisco Larrobla, se aprobaron tres leyes fundamentales:
- Ley de Independencia:Declaró a la Provincia Oriental libre e independiente del Imperio del Brasil, del Reino de Portugal y de cualquier otro poder extranjero, con plena soberanía para darse su propia forma de gobierno.
Sanciona con valor y fuerza de ley fundamental lo siguiente:
“Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental, por la violencia de la fuerza unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándola al yugo de un absoluto despotismo desde 1817 hasta 1825”…
- Ley de Unión:Manifestó la voluntad de los pueblos de la Provincia Oriental de unirse a las demás Provincias Unidas del Río de la Plata. – “Queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida a las demás de este nombre en el territorio de Sud América, por ser la libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada en testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer periodo de la regeneración política de dichas Provincia”…
- Ley de Pabellón:Estableció como bandera de la Provincia Oriental el diseño tricolor con franjas horizontales: celeste, blanca y punzó (rojo oscuro). … “flamear en los pueblos de su territorio, le declara por tal, el que tiene admitido, compuesto de tres fajas horizontales, azul, blanca, y roja, por ahora, y hasta tanto que incorporados los Diputados de esta Provincia, a la Soberanía Nacional, se enarbole el reconocido por el de las Unidas del Río de la Plata, a que pertenece”
Las deliberaciones tuvieron lugar en el paraje conocido como Piedra Alta, próximo a la ciudad de Florida (Uruguay), a 98 km de la capital (Montevideo). Esta declaración también es conocida como «de la Florida» o «de la Piedra Alta». Sus tres leyes reciben asimismo el nombre de «Leyes de la Florida» o «Leyes fundamentales de 1825».Fue la continuación del proceso histórico iniciado con el desembarco de la cruzada libertadora el 19 de abril de 1825, conocido como desembarco de los Treinta y Tres Orientales, comandados por Juan Antonio Lavalleja, y uno de los puntos álgidos del proceso independentista oriental que culminó en la Jura de la Constitución en 1830.
Para los historiadores que vinculan a esta tesis, los sucesos de 1825 representan el punto culminante de un proceso de luchas por la autonomía de la Provincia Oriental que se remonta a los inicios del siglo XIX, y de un sentimiento nacional que ya se encontraba presente en la población. Si bien se reconoce la existencia de otras fechas significativas, se considera la del 25 de agosto como la fecha más relevante en un largo proceso de luchas por la independencia.
Para simbolizar la Declaratoria de la Independencia con jubilados y pensionistas, uno de los enfoques apropiados, es conectar la soberanía histórica con la autonomía y la dignidad en la vejez. Se puede lograr mediante el intercambio intergeneracional, actividades culturales y de memoria activa, y el sostén de su participación ciudadana.
La similitud principal que valoramos entre ambos conceptos es la búsqueda de soberanía, dignidad y autodeterminación. Así como la Declaratoria de 1825 buscó liberar a la Provincia Oriental de la dominación extranjera para autogobernarse, la lucha de la ONAJPU por los jubilados y pensionistas busca salvaguardar la vulnerabilidad económica y el destrato social para asegurar una vejez digna y autónoma
Valoramos que, en la cultura e historia uruguaya, esta conexión se manifiesta en los siguientes puntos clave:
- La reivindicación de derechos básicos: Nuestra Organización junto a las Asociaciones filiales y los jubilados y pensionistas luchamos por ingresos más dignos, que puedan cubrir necesidades básicas, y resistirnos cada vez más a recortes que puedan limitar la independencia económica y calidad de vida.
- La recuperación histórica: En nuestra plataforma, la ONAJPU reclama la restitución de beneficios históricos (como el aguinaldo), estableciendo paralelismos con la recuperación en derechos.
- El espacio físico y simbólico: Varias de nuestras concentraciones y reclamos, incluyendo el rechazo a reformas de la seguridad social que dio lugar a la Ley 20.130, se realizaron en lugares emblemáticos como la Plaza Independencia.
Hace 201 años, de ese 25 de agosto de 1825 en Florida, y se celebraba un hito en el complejo y gradual proceso de independencia. Un proceso es una secuencia de pasos o actividades lógicas y encadenadas que transforman, hechos, derechos y situaciones en un resultado final o valor agregado. Es un conjunto de actividades planificadas y secuenciales que interactúan entre sí, transformando en un resultado o producto específico. Su objetivo fundamental es aportar valor y alcanzar un fin determinado de manera eficiente. Consiste además en un conjunto de acciones ejecutadas para alcanzar determinados objetivos. Y vaya si nuestra ONAJPU en estos 35 años de existencia, que han sido un proceso histórico, ha logrado objetivos, también somos conscientes que faltan muchos más, pero valoramos de sobre manera este proceso histórico e independiente de lucha, de caminar juntos, en libertad y dignidad.

