Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

El «viejismo»: discriminación, abuso y maltrato en la vejez

Parte 2. : Hacer visible lo invisible y  prevenir…

Dr. Italo Savio, Especialista en Geriatría y Gerontología y Gestión de Servicios de Salud. Ex Profesor Titular y  Gdo. 5  de la Unidad Académica de Geriatría y Gerontología de la Facultad de Medicina.

Cada 15 de junio se llama a reflexión y  toma de conciencia acerca del abuso-maltrato en la vejez (ONU). Abuso – maltrato es cualquier acción u omisión, única o repetida contra una persona mayor  que produce un daño   a  su integridad física, psíquica y moral y que vulnera  el goce y ejercicio de sus derechos humanos, independientemente de que ocurra en una relación de  confianza. La negligencia es el  error involuntario, no deliberado que incluye, el descuido, omisión, desamparo e indefensión que produce  daño o sufrimiento cuando no se hayan tomado las precauciones  de conformidad con las circunstancias. Abandono es la falta de acción deliberada o no para atender de manera integral las necesidades de una persona mayor que ponga en peligro su vida o su integridad física, psíquica o moral. (Convención Interamericana de Protección de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, OEA, 2015; en Uruguay Ley 19430).

Los tipos de abuso: físico, psicológico-emocional, patrimonial o económico y la negligencia en los cuidados se asocian entre sí con frecuencia en la misma víctima.  Para cada uno existen indicadores cuya descripción excede los cometidos y límites de este artículo.

Importancia y frecuencia: En nuestro medio es escasa la información estadística porque el problema no se releva. La OMS considera que 10% de esta población sería víctima de violencia, en Uruguay supone más de 50.000 personas. Predomina en el ámbito intrafamiliar, pero el abuso institucional ha sido subestimado y OMS sostiene que un tercio de residentes en ELEPEMs padecen alguna forma de abuso-maltrato, en nuestro medio unas 6.000 personas. Es un problema que ocurre en todas las clases sociales.

Es un problema invisible: no se diagnostica, no se releva y cuando se detecta no se documenta, el repertorio de respuestas es escaso o magro en términos de políticas públicas y servicios. Es importante  hacerlo visible,  para que se integre a políticas de Estado en servicios de salud, en servicios sociales  y sistemas de información.

Son factores de riesgo:

  • La presencia de discapacidad o dependencia  en la víctima.
  • La alteración de funciones cognitivas / demencia en la víctima.
  • El aislamiento social  (vive solo y carece de contactos   sociales, es viudo / a)
  • La convivencia con el abusador.
  • El cuidador con
  • Un ambiente familiar perturbado por causas externas (déficit económico, desocupación, divorcio).
  • Historia familiar previa de violencia doméstica.

En términos generales estos factores se agregan en un perfil general de la víctima y el victimario.

Perfil de la víctima:

  • Con frecuencia, mujer.
  • Dependencia del cuidador.
  • Conductas problemáticas con demencia y síntomas psico conductuales.
  • Le cambian o rotan de sitios de consulta con frecuencia.
  • Antecedentes de lesiones previas inexplicables y recurrentes. Aislamiento social forzado.

Ninguno de estos factores justifica el abuso – maltrato.

Perfil del victimario:

  • Rol de cuidador obligado o es el único cuidador.
  • Depende económicamente y/o de la vivienda de la persona mayor.
  • Tiene consumo problemático de sustancias/adicciones (alcohol y/u otras drogas).
  • Tiene escasos contactos sociales. Renuncia a la ayuda médica y/o social.
  • Es hostil o suspicaz en la entrevista. Pierde fácilmente el control.
  • Historia previa de violencia familiar.
  • Situación de estrés actual (pérdida de trabajo, enfermedad, problemas conyugales).

Existen distintas teorías explicativas: estereotipos sociales sobre la vejez (viejismo), dependencia de la víctima, sobrecarga y estrés del cuidador, la cultura de violencia transgeneracional aprendida, las adicciones. En instituciones: el estilo institucional, la irregularidad, el personal no calificado. Ninguna teoría explica todas las situaciones, pero se integran en grados variables y cada una de ellas merecería profundización. La violencia como conducta aprendida explicaría el impacto y beneficio que tienen los programas de relaciones intergeneracionales. La depresión en la persona mayor puede ser un factor de riesgo y a su vez consecuencia del abuso.

  • En instituciones (hogares, residencias) son expresiones de maltrato: la infantilización y apelativos despectivos, la despersonalización ( sustituir nombres por sobrenombres o números, despojo de espacios y pertenencias (fotos, una planta), vida rutinaria y repetitiva incluyendo monotonía del menú, no cuidado de la intimidad y pudor en la higiene, sin evaluación de preferencias en cuidados, intimación o chantaje respecto de la dependencia en cuidados, realizar comentarios inadecuados, despectivos o hirientes durante los procesos de atención, restricciones infundadas en la las visitas y salidas, medidas de contención física o farmacológica no documentadas en la historia clínica, ni

Comencemos por el  buen trato: Es clave para prevenir el maltrato deconstruir los estereotipos e imágenes negativas sobre la vejez. El buen trato es un derecho con respaldo en una Convención internacional, que implica normalidad y respeto en el trato cotidiano, que promueve espacios integradores e inclusivos en barrios, transporte, la salud, los ELEPEM. Un enfoque que rechaza la discriminación por edad (viejismo) y que aboga por una perspectiva intergeneracional y de curso de vida.

Algunos consejos útiles:

  • Permanezca  tan activo y socialmente integrado como le sea posible.
  • Multiplique su participación en espacios y organizaciones donde hacer nuevos amigos.
  • No acepte hacer documentos o poderes a cambio de cuidarle cuando se discapaciten.
  • No acepte convivir con personas con problemas mentales y/o adicciones (por más allegados que sean).
  • No realice testamentos anticipados en beneficio de personas que prometen cuidarle si lo firman.
  • No delegue la gestión de sus asuntos económicos o el cobro de pensiones o jubilaciones en terceros, hasta donde sea posible, por mayor confianza que tengan.
  • No realicen o soliciten préstamos para terceros bajo la promesa de que se utilizarán para su bien.
  • Si se  siente maltratada/o denuncie el problema a sus amigos, vecinos, en la iglesia, en la consulta con el equipo de salud.
  • Para profundizar en el tema:
  • Guía para la prevención, diagnóstico y abordaje integral de la violencia hacia las personas adultas mayores.

https://www.gub.uy/ministerio-salud-publica/sites/ministerio-salud-publica/files/documentos/publicaciones/MSP_GUIA_PREVENCION_DIAGNOSTICO_VIOLENCIA_PERSONAS_ADULTAS_MAYORES.pdf