Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

El 15 de junio de cada año se celebra el “Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”   fecha oficial de la ONU (Organización de las Naciones Unidas). El objetivo de esta fecha es sensibilizar y denunciar el maltrato, abuso y sufrimientos a los cuales son sometidas muchas personas mayores en distintas partes del mundoLa conmemoración tiene por objetivo expresar su oposición a todo tipo de violencia, abusos, maltratos y los sufrimientos ocasionados a generaciones de personas mayores.

Este fenómeno se considera un problema de derechos humanos y salud pública que pone en riesgo la integridad de las personas envejecidas, obstaculizando el ejercicio pleno de sus derechos; por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 66/127 de 2012 designó el 15 de junio como el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. A nivel social, es imprescindible tomar conciencia sobre esta problemática y visibilizarla, para generar estrategias que permitan prevenir, atender y erradicar este problema. Recordemos las Recomendaciones de la 2ª. Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, que a través de su Plan de Acción Mundial (abril 2002) establece objetivos relacionados con la eliminación de toda forma de maltrato hacia los adultos mayores. Lo ubica en el contexto de los Derechos Humanos Universales y como una responsabilidad de toda la sociedad.

Desde la ONAJPU estamos convencidos que se debe continuar profundizando en su exploración a partir de sus diferentes dimensiones. Asimismo, reclamar, motivar a actores sociales y políticos, a nivel de toma de decisiones para la formulación de políticas públicas, por ser una temática que involucra a toda la sociedad, por estar vinculada con la afectación de los derechos humanos, así como por su vínculo con la protección social.

Lamentablemente la violencia que se destaca  en la sociedad actual, es producto de la crisis que afecta a amplios sectores sociales e incluye la magnitud política, económica y social. Las personas mayores en esta relación constituyen un sector vulnerable que es móvil de exclusión, sufriendo lo que se denomina violencia social en su multiplicidad de facetas. Actualmente, dicho fenómeno se encuentra, saliendo a la luz y se encuentran comprometidas las comunidades científicas, profesionales y las propias personas mayores, reconociéndose que existe abandono, maltrato tanto en su domicilio, en hogar de familiares, en instituciones tanto públicas como privadas. El abuso a las personas mayores constituye una violación de los derechos humanos y una de las causas importantes de lesiones, enfermedades, depresión, pérdida de rendimiento, aislamiento, desesperación y hasta suicidio. Dicha violencia existe en todo el mundo y muy a menudo no se denuncia, principalmente si es ejercida en el ámbito familiar, cuando además pasan a ser su único vínculo afectivo, así como también acarrea costos económicos y humanos. Los costos directos se asocian con la prevención e intervención como prestación de servicios a través de programas preventivos, educativos, investigación, etc. Los costos indirectos son la pérdida de rendimiento productivo, el desmejoramiento de la calidad de vida, el dolor y sufrimiento emocional, la pérdida de confianza y autoestima, discapacidades y muerte.

Es imprescindible la actuación multisectorial y multidisciplinaria a los efectos del abordaje de la situación de abuso y maltrato, siendo fundamental el conocimiento de sus diferentes manifestaciones. Una de las razones que originan el maltrato hacia los adultos mayores está dado por el deterioro de las relaciones familiares. Asimismo, la incidencia del estrés del cuidador que puede derivar en abuso, especialmente cuando se trata de la atención de una persona enferma y dependiente que constituye una carga para la persona y principalmente cuando sus recursos económicos son escasos, inexistente o de difícil acceso por razones económicas al apoyo por parte de una institución, de esta situación es que desde nuestra Organización creemos en la necesidad de un verdadero Sistema Nacional de Cuidados y de los Centros de Día.  Mantener el concepto de calidad de vida, y desde una perspectiva más amplia, con el disfrute de todos los derechos que las personas deben tener como seres humanos, independientemente de la edad, a la luz del mismo derecho, significa gozar de la condición de persona. La importancia estratégica del tema está en la afectación al ejercicio de los derechos humanos, así como a la valoración, mantenimiento y desarrollo del capital humano del país, donde se tiene que ver involucrada toda Estado y sociedad.

Las diferencias regionales y de la época en que nacieron y crecieron las personas mayores, que nos antecedieron – estableciendo la diferencia de género -, plantea una serie de costumbres, hábitos y relaciones distintas a las que se viven hoy, que deben reconocerse, de lo contrario estamos hablando de maltrato cultural. Además, se deben identificar las características de su entorno actual, en el marco de las dimensiones económica y social, así como de los sistemas de seguridad social, educación y salud. Constituye una visión constante, el hablar del maltrato en la vejez como un problema generalizado, que surge por la alta vulnerabilidad biológica y psicológica de las personas mayores en razón de su edad. Dicha visión, omite una realidad social, económica y política, en la cual se encuentran diferentes agentes generadores de maltrato, y está relacionada con la violación de los derechos humanos. Exige un enfoque mucho más amplio, la investigación del abuso y el maltrato, de tal forma que se evite victimizar a las personas mayores, y reforzar un aparente social, que en muchos casos desvía la atención de los problemas de exclusión e injusticia social, los cuales son los grandes temas generadores de violencia y los que afectan la calidad de vida. En la medida en que puedan identificarse claramente sus orígenes y la forma en que se debe enfrentar (conociendo sus derechos), se podrá transformar la relación de las personas mayores con su entorno. De manera indirecta también favorecerá a las próximas generaciones de adultos mayores. Y sin duda será una buena base para la relación intergeneracional.

El tratar los temas «abuso y maltrato» en la vejez son relativamente nuevos. Son conceptos que por lo general se relacionaban con la población infantil y con las mujeres, lo que de hecho facilita una vez más la identificación de los niños con las personas viejas, lo cual ya de por sí es una forma de maltrato. Sin duda todas estas situaciones han tomado fuerza en los últimos tiempos, en la medida en que se ha ido profundizando sobre la situación de las personas de edad y pudiendo identificar desde ellas mismas los principales problemas que les aquejan. De manera especial – más no exclusivamente- a partir de los estudios de género, centrados éstos, en la situación de explotación y abuso a las mujeres de edad. Los Derechos Humanos deben preservarse cuando los grupos sociales son vulnerables. Hoy tanto las declaraciones o programas resultan más que insuficientes, estamos convencidos que deben implementarse leyes operativas que obliguen al Estado y a la sociedad en su conjunto y la creación de Entidades específicas a esos efectos. ONAJPU está trabajando y continuará en ese sentido.