Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

El drama de los residenciales

La atención y cuidados de largo plazo (CLP) son un conjunto de servicios, generalmente socio sanitarios,  que proveen apoyos continuos, de diverso grado , en actividades de la vida diaria, para personas mayores con pérdida de autonomía (dependencia), enfocados en conservar el máximo de independencia y calidad de vida.

Dr. Italo Savio, Especialista en Geriatría y Gerontología y Gestión de Servicios de Salud. Ex Profesor Titular, Gdo.5  de la Unidad Académica de Geriatría y Gerontología de la Facultad de Medicina. UdelaR.

En nuestro medio el repertorio es limitado, especialmente a los ELEPEM, algunos centros diurnos y escasos asistentes personales. Pero existe una gama inmensa de servicios posibles como teleasistencia, centros diurnos para personas con demencia, grupos de convivencia con diversos grados de supervisión, en modelos centrados en las personas. En general los servicios se articulan con los servicios de salud, con normativa especifica y contextos de coordinación y existen ejemplos con muy buena calidad y evidencia de modelos integrados donde un mismo prestador provee el continuo de servicios.

Como en un drama, otro episodio. Cada tanto surge un evento o episodio como la reciente clausura de una residencia clandestina de la Unión, en Montevideo y procesamiento de responsables. Hace unos meses una clausura en Colonia y búsqueda de residentes extraviados. Antes personas fallecidas en un incendio en un establecimiento. En cada episodio existe un salpullido y urticaria en medios y referentes políticos, pero del drama y problema a solucionar no se habla.

Existe una crisis de nuestro «modelo»  o «no modelo de atención» a  las personas mayores más frágiles  y con pérdida de autonomía y ha existido una prescindencia prolongada como sociedad y Estado, en todos sus estamentos, para abordar seriamente este tema que luego de cada episodio se posterga y barre bajo la alfombra. Tampoco existe ninguna meta prestacional en salud  asociada al problema o a la prevención de la dependencia en la vejez.

Componentes/actores del drama. 1.: El modelo de beneficencia y familista del siglo pasado, que persiste y se basa en la responsabilidad familiar, de la mujer y la capacidad de pago de bolsillo en servicios residenciales o bien de la beneficencia religiosa o de instituciones públicas. Este modelo esta agotado por razones socio demográficas (reducción de personas cuidadoras, poder adquisitivo, retraimiento del sector de beneficencia), como ha ocurrido en el mundo. 2.: Entre 20.000 y 25.000 personas están alojadas en ELEPEM, 75% irregulares (información en prensa según MSP, solo 200 habilitados), 90% en el sector privado. Equivale a casi el doble de camas de hospitales públicos y privados sumados. Mientras tanto centenas de personas permanecen ingresadas en hospitales públicos hasta años por carecer de rutas de salida por ingresos insuficientes, a un costo cama donde 5 días financiarían un mes en residencias. 3.: La escasa y débil rectoría y fiscalización del Estado. Con sistemas de información deficientes, compartimentados, personal con escasa formación, un modelo artesanal de inspección, no estandarizado ni único que deja espacios a la discrecionalidad y no educa en el proceso. Con procesos y directivas contradictorias hacia prestadores desde la bicefalia en la inspección. Todo ello si bien han existido iniciativas en el tema. 4.:Existe un conglomerado de barreras económicas hacia la formalización que influyen en costos. Las tarifas públicas quintuplican las familiares, la habilitación de bomberos tiene un costo importante. Las líneas de crédito disponibles para adecuación (Ej.: microfinanzas BROU), no alcanzan a cubrir las demandas reglamentarias). 5.: Resultado de muchos de estos aspectos, el «costo de la calidad» no sería inferior a 50.000 pesos. Es en el entorno de lo que financia BPS por cupo cama. Las personas mayores pensionadas o con bajo ingresos no podrían acceder al «segmento de calidad». 6.: EL SNIC, aunque una buena idea, todavía es un relato sin sostenibilidad financiera en este grupo etario y problema y existen temas de gobernanzas e implantación sin corregir. Entre otros la canasta de servicios para mayores, la gestión de situaciones en territorio, la institucionalidad de la coordinación socio sanitaria, los problemas de acreditación de saberes en cuidadores (insuficiencia de horas y curriculum insuficiente en temas de cuidados y dependencia). En suma, la «calidad del episodio» resulta de muchos de los componentes de este drama de «segmento de servicios» librado a su  evolución natural e inercia.

Desde el episodio a propuestas de mejora sin demoras. Ya no hay ventana demográfica, este drama y estos episodios crecientes requieren de respuestas de Estado, serias, sistémicas. Ya no se puede patear la pelota para adelante. Es necesario cambiar el modelo hacia el tema de la vejez con pérdida de autonomía, sin más constructos discursivos. Desde un modelo individual, basado en el poder adquisitivo, hacia un modelo de responsabilidad colectiva, social y compartida. Y en ello es importante e ineludible la sociedad civil organizada, para que el tema sea visible, más allá del episodio.