Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay

Disfrutar el invierno

La columna propone sugerencias de sentido común y basadas en evidencia científica  que contribuyan a optimizar la calidad de vida. Cada persona sabrá adoptarlas o descartarlas a su real situación socioeconómica y costumbres.

Dr. Delmar Rodríguez Ravera.

Las estaciones frías y húmedas generan modificaciones en la dinámica fisiológica y ambiental que impactan directamente en la salud respiratoria, cardiovascular y osteoarticular. Se agregan situaciones de riesgo vinculadas a los sistemas de calefacción. Proponemos evitar el temor adoptando medidas preventivas evitando el aislamiento e Implementando acciones que mitiguen los riesgos estacionales y garantizcen el pleno disfrute de las actividades cotidianas.

Prestar atención a los anuncios meteorológicos y también  la experiencia de inviernos vividos para poder organizar los mandados, reuniones o la colgada de ropa. Evitar la sorpresiva tormenta  con lluvia, frío y viento que en realidad había sido anunciada o era evidente. Prever cierta reserva de productos de utilización habitual para alimentación y limpieza.

Termorregulación: Tener a mano la ropa adecuada y utilizarla sin dudar cuando el sentido común y los pronósticos  advierten acerca de las condiciones del tiempo. El uso de vestimenta liviana en capas permite el aislamiento térmico y evita las variaciones de temperatura corporal. Si es necesario, no dudar en utilizar prendas abrigadas en el hogar cuando el ambiente está frío.

Atención al riesgo de hipotermia  en especial durante el sueño. En la persona mayor suele disminuir la sensibilidad para la percepción del frío, y durante el descanso nocturno puede suceder que la persona no despierte al bajar la temperatura ambiente y si no está suficientemente abrigada se desencadene una situación de gravedad.

Alimentación correcta: -ingesta de líquidos de por lo menos dos litros diarios (agua, jugo de fruta, té, leche, mate, caldo) -cuatro comidas diarias desayuno, almuerzo, merienda, cena. Es saludable agregar colaciones livianas entre comidas. –incorporar todos los grupos de alimentos que aporten vitaminas y minerales (fruta y verdura cruda), proteínas e hidratos de carbono, en forma equilibrada. Consumir comidas y bebidas calientes (sopas, infusiones, mate.

Control médico periódico: medicación, dieta, actividad física, mental y social. Evitar automedicarse, realizar los controles con el médico de referencia. Tener cierta reserva de la medicación indicada. Consultar sobre las vacunas antigripal y antipneumocóccica.

Sistemas de calefacción. El acondicionamiento térmico incrementa el uso de sistemas de combustión y equipos eléctricos. Es necesario conocer su funcionamiento y los controles a realizar. Riesgo de incendio. Los artefactos de calefacción pueden provocar situaciones de riesgo de incendio, quemaduras o intoxicación. Es necesario apagar todos los artefactos al acostarse en la noche Fuego abierto en estufas o cocinas a leña, gas o querosene.  Deben ser revisados por profesionales para evitar la combustión incompleta que genera monóxido de carbono, un gas altamente tóxico. Alejar materiales inflamables de las fuentes de calor, ej.ropa para secar en días húmedos, juguetes, cortinas, recipientes con combustibles. Calentadores eléctricos sin fuego (hornalla, cuarzo) también pueden provocar incendio por sobrecalentamiento. Asfixia o intoxicación por emanación de gas o consumo de oxígeno y asfixia por anhídrido carbónico Calentamiento de enchufes múltiples o instalaciones eléctricas precarias Quemaduras por manipulación de tazas, cacerolas o líquidos muy calientes. Evitar los cierres herméticos. Mantener microventilación. La calefacción excesiva reseca las mucosas respiratorias, perdiendo su función de barrera defensiva.

Realizar actividad física. Mantenerse activo durante el invierno es vital para prevenir la pérdida de masa muscular y mejorar la movilidad. Además ayuda a mantener el equilibrio, evitando caídas y fracturas, favorece la circulación sanguínea, fortalece el sistema inmunológico y  previene los estados de ánimo depresivos asociados al encierro invernal. Mantener una rutina diaria que incluya una caminata dentro de casa o en el barrio en horario adecuado. Realizar ejercicio aún sentado, con movilización de todos los sectores del cuerpo aún sentado. Busque la orientación de los profesionales adecuados para la persona y situación de salud.

Evitar el aislamiento. Mantener vínculo con familia, amigos y comunidad a través de visitas, llamadas telefónicas, utilizar la tecnología digital (celular, computadora, tablet) para comunicarse mediante mensaje, videollamadas, email, integrar grupos de afinidad ej. lectura. Informarse en centros de referencia barriales. Comunicarse directamente con los vecinos cercanos de confianza. Incorporarse a grupos o centros comunitarios que promuevan  actividades diversas. Mantener contacto con la realidad e interés en novedades mediante los medios de comunicación masivos. Manifieste su opinión sobre situaciones de familia, política, económica, deportiva o artística y cultural en la familia y con amistades.  Estar atento, de todas maneras, a los intentos de estafa que suelen realizarse a través de llamadas telefónicas. Aprovechar las horas de sol para planificar salidas o caminatas breves cuando la temperatura es más templada y agradable.

LA ADAPTACIÓN A LAS ESTACIONES FRÍAS Y LLUVIOSAS ES UNA OPORTUNIDAD PARA EL AUTOCUIDADO Y LA PROMOCIÓN DEL BIENESTAR. ASUMIR ESTAS CONDICIONES CON UNA PERSPECTIVA OPTIMISTA ESTIMULA AL DISFRUTE PERSONAL, FAMILIAR Y SOCIAL.