Mtro. Héctor Florit
El cambio fue propuesto años atrás por Sixto Amaro que requería “nuevos formatos con más notas gráficas que lleguen a todo el país”, y se concretó en el ejemplar N° 191. Entonces se conjugaron la voluntad política, el financiamiento, el compromiso del equipo responsable y el criterio de profesionales, entre ellos docentes de la Facultad de Comunicación.
La Revista incorpora un formato más manejable y coleccionable; un diagramado más accesible por el tipo de letra, títulos y destaques; un diseño más amigable mediante “secciones”, uso del color, gráficas, calidad del papel y estética; contenidos más diversos que incluyen columnistas invitados, críticos, especialistas y entrevistas; y una versión digital incluida en la web.
UN POCO DE HISTORIA
La Revista de hoy es, también, fruto de un acumulado desde el primer ejemplar de “60 y Pico”, en abril de 2003 que surge para que ONAJPU tenga “un elemento de comunicación y de difusión […] que se dirigirá a todos los jubilados y pensionistas y a la opinión pública”.
Aquel objetivo, aún vigente, se complementaba con advertir que “este medio depende de nosotros, de que lo apoyemos y difundamos … con corresponsalías a cargo de miembros de las asociaciones afiliadas”.
La experiencia y el esfuerzo de muchos permitieron que el diario se consolidara con entregas mensuales y una distribución militante. Luego pasó a llamarse “Nuestra Voz +60” y siguió siendo el vocero de ONAJPU y de las asociaciones, y un registro insustituible de la memoria institucional.
El “CUARTO PODER”
Revisar el sentido del esfuerzo editorial en un movimiento social es reflexionar sobre el poder, como se conforma y ejerce. Los medios son “el cuarto poder” que concentran una enorme influencia ya que determinan agendas centrando la atención sobre algunos asuntos e ignorando otros; orientan la opinión encuadrando o sesgando las noticias desde la presentación y los antecedentes; califican a los portavoces (o los descalifican) promoviendo o denostando dirigentes. Estos riesgos son muy altos en las organizaciones sociales porque el éxito de sus reclamos dependen principalmente de que tengan visibilidad y apoyo público, o dicho de otra manera, del éxito o fracaso de la batalla cultural.
Por ello es necesario que la organización amplifique su voz haciendo de los reclamos particulares asuntos de interés general; legitime sus propuestas con argumentos y una narrativa que sean compartidos por la sociedad; represente a sus afiliados logrando la identificación y adhesión de los mismos; condicione al poder motivando a los políticos a atender los planteos.
El acceso a los medios masivos se vuelve por lo dicho fundamental en un mundo globalizado y “mediado” por un aluvión de imágenes, tuits, comunicados y publicidad que manipulan y orientan comportamientos y formas de pensar.
LOS DESAFÍOS DE LA COMUNICACIÓN
Avanzar en la opinión pública es disputar la presencia en los medios, en los tradicionales y en las redes, los nacionales y los locales, en las grandes empresas de comunicación y en las pequeñas, comunitarias o alternativas.
En este sentido, los medios de información propios de las organizaciones gremiales aportan y sostienen la autonomía de pensamiento, expresión y acción de esos movimientos; una asociación que sólo puede comunicarse con la gente cuando el canal de TV, el periódico o la radio le concede un espacio, queda sometida a una decisión ajena. Alcanzaría que un periodista o una emisora negara ese lugar o unos minutos de transmisión para perder el vínculo con sus socios y vecinos.
Esta restricción suele ser solapada en una democracia, pero existe y es frecuente cuando hay intereses en pugna como conflictos, movilizaciones o votaciones. Es muy probable que de cara a las elecciones de directores sociales en el BPS aparezcan candidaturas favorecidas, en tanto otras sean silenciadas.
ONAJPU, como organización social independiente, procura fortalecer su presencia en espacios y medios propios, actualizar la página web, mantener programas y editar mensualmente la Revista.
Específicamente la Revista está empeñada en aumentar su tiraje, mejorar su distribución a todas las asociaciones, grupos de jubilados, complejos habitacionales, hogares, etc. Así como llegar a autoridades y legisladores, para consolidar presencia e injerencia.
Su edición procura mejorar en calidad y periodicidad orientada por un Consejo de Redacción que expresa el pensamiento colectivo de las asociaciones y las resoluciones de los ámbitos estatutarios.
El desafío de cada ejemplar es editar una publicación atractiva y accesible, fiel a las definiciones de ONAJPU, con diversidad de opiniones, coherente y firme en sus principios, consecuente con décadas de presencia periodística.
El desafío es hacer camino al andar para disputar con los grandes medios la agenda pública, disputar la opinión y la legitimidad de los reclamos y propuestas, es actuar en sintonía con la gente y representar el sentir de jubilados y pensionistas, es fortalecer la autonomía de ONAJPU porque en unidad es mucho lo que podemos esperar de nosotros mismos.

